
Poder decir que estoy depresiva o estresada
nos alivia ese mal inicial de no saber como expresar lo que nos está
pasando. La incertidumbre del no saber nos lleva a generar en
nosotros un estado de malestar que en ocasiones nos conduce a pensar
y exagerar lo que estamos viviendo y sintiendo.
Aunque categorizar las enfermedades mentales es una tarea fundamental es
necesario la prevención ante el abuso de etiquetar a las personas a la primera de cambio. Saber definir y ponerle un
nombre a lo que nos ocurre o le ocurre a los demás nunca tiene que
ser un arma de doble filo. Muchas veces darle una connotación
negativa o exagerada a un trastorno puede hacerle mucho daño a quien
lo sufre. Por ejemplo, utilizar conceptos como eres una "esquizofrenica” , una “depresiva” , una
“loca” , una “bipolar” con el objetivo de insultar o hacer
daño no hace más que desvalorar el carácter con el que se han
establecido dichos conceptos. Siempre creará debate y opiniones a
favor y en contra la utilización de las etiquetas, sin embargo, esto nunca debe de utilizarse con maldad para atacar a otros.
¡NO
POR LA UTILIZACIÓN DE LAS ETIQUIETAS COMO ARMA PARA HACER DAÑO A
LOS DEMÁS!
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